Los daños punitivos en la ley de Defensa del Consumidor

LOS DAÑOS PUNITIVOS EN LA LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR

En primer lugar, es importante que el lector sepa que los daños punitivos no existían en nuestro derecho sino hasta el año 2008, momento en el cual fueron introducidos con la reforma de la Ley de Defensa del Consumidor.

 

Origen – Derecho anglosajón

Para una explicación clara, creemos que lo mas práctico es dedicar unos renglones al famoso caso judicial de los EE.UU. “Grimshaw vs. Ford Motor Co.” (1) de 1981, sobre el cual se hiciera la película “Class Action” (“Acción de clase”) protagonizada por Gene Hackman en el año 1991.

En Mayo de 1968, FORD MOTOR COMPANY creó el modelo “Ford Pinto” con un grave error de diseño que hacía que el vehículo explotara si era embestido en su parte trasera a una cierta velocidad (por la mala ubicación del tanque de combustible).

Al tomar conocimiento de la falla, FORD analizó el costo económico de rediseñar el modelo y retirar todos los vehículos vendidos, o de indemnizar a las victimas por posibles explosiones.

En base a un cálculo de “costo-beneficio”, FORD estimó que era mas costoso rediseñar el automóvil y retirar los rodados del mercado que pagar las indemnizaciones a las víctimas y a sus familias.

FORD conocía el defecto del vehículo ya que fue detectado en las pruebas de fabricación y aunque pudo modificar el diseño del “Pinto” y disminuir la posibilidad explociones por choques traseros, no implementó el cambio de diseño – que hubiera tenido un costo de U$S 15 por unidad – porque demostró en base a un análisis estadístico que esa modificación sólo hubiera evitado 180 muertes, 180 personas con lesiones graves y 2100 vehículos incendiados.

FORD defendió ante los estrados judiciales de los EE.UU. su teoría del “costo-beneficio” (anteriormente aceptada por los jueces) en el hecho de que el costo de rediseñar los automóviles (137 millones) era mucho mayor que el “beneficio social” (así lo llamaron) al evitar muertes, heridos y vehículos destruidos por el fuego (49.5 millones por pago de indemnizaciones).

Así las cosas, ante cada reclamo judicial iniciado por las familias de las víctimas fallecidas por la explosión del automóvil, FORD inmediatamente ofrecía una indemnización para dar por terminado el juicio.

Y todo siguió su curso hasta el caso “Grimshaw” donde se demostró que FORD conocía la falla del vehículo pero omitió reparar y reemplazar las unidades defectuosas ya que era “menos costoso” pagar las indemnizaciones por muerte o lesiones.

El juez del caso, además de otorgar U$S 2.500.000 al niño que sufrió un daños severos y permanentes por quemaduras y U$S 560.000 a la familia de la víctima fallecida en concepto de daños y perjuicios (en el derecho norteamericano “comppensatory damages”), fijó una indemnización por “Daños Punitivos” de U$S 125.000.000 (Ciento veinticinco millones de dólares).

Con esa indemnización, el Juez del caso intentó que la conducta de FORD no sea repetida ni por FORD ni por cualquier otra empresa de los EE.UU.

(1) Court of Appeal of California, Fourth Appellate District, division two. 119 Cal App 3 D. 757; 174 Cal RPTR 34

 

DERECHO ARGENTINO

En el año 2008, los Daños Punitivos han sido introducidos en nuestro derecho mediante la importante reforma a la ley de Defensa del Consumidor en su artículo 52 bis creando en favor de los consumidores la posibilidad de reclamar una indemnización por “Daños Punitivos” aunque con un límite de $ 5.000.000.

A diferencia del derecho de EE.UU. (donde no existe límite y las indemnizaciones por daño punitivo son compartidas por el Estado y el consumidor en un 50% cada parte), en la Argentina toda la indemnización es otorgada al consumidor con el límite señalado.

En nuestra Sección de Jurisprudencia podrá ver los últimos pronunciamientos judiciales de nuestro país donde los daños punitivos ya han sido aplicados.

Si le interesó esta nota y desea conocer mas detalles sobre el caso del Ford Pinto vea el artículo “Detalles técnicos del caso “Grimshaw vs. Ford Motor Co.”

 

FUNCIÓN Y PROCEDENCIA DE LOS DAÑOS PUNITIVOS

La principal función de los Daños Punitivos es la prevención. Se busca que en el futuro ni el autor del daño ni el resto de la sociedad cometa este tipo de hechos graves, con un fuerte sentido docente, ejemplificador y represivo.

Se pretende castigar las conductas intolerables y por supuesto, evitar su reiteración.

Cuando la sola reparación del daño resulta insuficiente, especialmente si la infracción a la ley ha sido intencional, deliberada, con el propósito de obtener un beneficio, o con un grave desprecio hacia los derechos de los terceros o de incidencia colectiva, los daños punitivos deben ser aplicados como la única solución posible.

 

¿Cómo se determina el monto del daño punitivo?

El derecho argentino (desde una visión tradicional) indica que el productor del daño debrerá resarcir pero hasta el límite del perjuicio causado.

Por ejemplo, el causante de la destrucción de un objeto (digamos una prenda de vestir), debe indemnizar al dueño por el valor de reposición de la prenda y los daños que la destrucción de la misma le hubieran causado.

Es decir, y desde una perspectiva tradicional del derecho, la indemnización siempre estará limitada por el daño efectivamente causado.

En cambio, desde la visión del derecho del consumidor, la indemnización por daños punitivos no tiene relación directa con el daño causado en el caso particular, sino que se tiene en cuenta su trascendencia al conjunto de la sociedad y potenciales perjudicados.

Por ello, en un caso donde se discutan montos pequeños (ej.: devolución de cargos cobrados por tarjetas de créditos), la indemnización por daños punitivos puede llegar a ser el monto máximo legal ($ 5.000.000) si se cumplen con los requisitos establecidos por la ley.

A continuación transcribimos el artículo que dio origen a esta indemnización especial:

LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR 24.240 – ARTICULO 52 bis: “Daño Punitivo: Al proveedor que no cumpla sus obligaciones legales o contractuales con el consumidor, a instancia del damnificado, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del consumidor, la que se graduará en función de la gravedad del hecho y demás circunstancias del caso, independientemente de otras indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un proveedor sea responsable del incumplimiento responderán todos solidariamente ante el consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les correspondan. La multa civil que se imponga no podrá superar el máximo de la sanción de multa prevista en el artículo 47, inciso b) de esta ley.”

Artículos Relacionados